Asesoramiento Psicológico - Sexualidad y relaciones afectivas

Autorrevelación y Asertividad Sexual

Asertividad Sexual se definiría como la capacidad de expresar lo que sentimos y pensamos con respecto a nuestra sexualidad, traducido en lo que deseamos hacer, cómo queremos hacerlo, lo que nos causa placer y nuestros límites para poder ejercer nuestra función sexual de manera sana, responsable y muy placentera y satisfactoria.

CUESTIONARIO: ¿Qué sabes de sexualidad? (ANTE CUALQUIER DUDA SOBRE EL CUESTIONARIO, PONTE EN CONTACTO CON NOSOTROS)

Sextorsión, una forma de violencia sexual. Pincha en el sigueinte enlace: https://www.youtube.com/watch?v=H_v0v70WFaA

PREPARACIÓN DE LA SEXUALIDAD

La sexualidad es una importante dimensión de la vida humana, fuente de comunicación asertiva, afectos y satisfacciones, que influyen de forma muy significativa en el estado de salud y bienestar subjetivo de cada persona.

Cuando descuidamos la educación sexual o ésta es abandonada a las casualidades, la insuficiente preparación de niños y adolescentes para el encuentro con el otro sexo y con la propia sexualidad, fomentan diversos problemas, trastornos y conflictos, que trascienden del placer de lo individuos, y se evidencia de muy diversas formas a nivel social.

QUÉ ENTENDEMOS POR FUNCIÓN SEXUAL NORMAL

Llamaos función sexual normal al Intercambio sexual entre dos adultos que se han dado permiso, que se produce con una frecuencia confortable a ambos; que es mutuamente gratificante, satisfactorio y agradable y que no produce daño físico, emocional o genital ni en uno ni otro de los integrantes de la pareja.

Como podemos ver en esta definición, el intercambio sexual se refiere a dos adultos, sin tener en cuenta si son hombre o mujer. Este es una definición amplia donde la clave de la función sexual está en la posibilidad de que esos dos adultos sean libres en sus decisiones sexuales, no exista daño de ningún tipo y que la experiencia sea placentera.

Entre las conductas sexuales que podemos calificar de “normales” se encuentran las siguientes:

  • CONDUCTA SEXUAL TÍPICA
  • Heterosexualidad
  • CONDUCTA SEXUAL ALTERNATIVA
  • Homosexualidad masculina (gay)
  • Homosexualidad femenina  (lesbianismo)
  • Bisexualidad
  • Abstinencia

LA SESUALIDAD HUMANA DE ACUERDO CON LA Organización Mundial de la Salud (OMS) SE DEFINE COMO:

"Un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vive y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se vivencian o se expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales.”

Factores positivos para las buenas relaciones sexuales

Breve explicación de algunos de los factores positivos que intervienen o influyen, para que nuestras relaciones sexuales sean satisfactorias.

  • Sexualmente informado/formado. La formación sexual es un proceso dinámico y activo, por lo tanto no sirve el que demos meras charlas o informemos de forma puntual. Estar sexualmente formado implica conocer sobre la sexualidad y las relaciones afectivas sexuales desde un ámbito multidisciplinar y en todas las etapas de la vida de las personas.
  • Buena relación de pareja. Se entiende por buena relación de pareja, una relación de respeto, de comunicación, con límites y normas compartidas y donde en el plano sexual existe una regularidad sexual compartida por ambos miembros. En esta relación no puede haber imposiciones, coacciones, prohibiciones… que impidan que la relación sea satisfactoria.
  • Buena salud física. La salud tanto en el plano físico como psicológico, es fundamental para las buenas relaciones sexuales. Es bien conocido por cualquiera  de nosotros, que cuando estamos algo enfermos o padecemos de alguna enfermedad diagnosticada, que el deseo sexual disminuya o desaparezca hasta que nos reponemos de la enfermedad.
  • Ausencia de trastorno psicológico. Decimos que existe trastorno psicológico cuando los síntomas o síndromes del mismo provocan un malestar significativo en lo laboral, social, familiar… Esta situación de trastorno provocará, al igual que los problemas de salud física, una disminución o ausencia de la libido.
  • Buena conducta asertiva/comunicativa. En este caso, hacemos referencia a la asertividad sexual, como la manera de expresar los deseos, sentimientos y gustos o presencias en las relaciones sexuales, de forma libre y honesta.
  • Ausencia de traumas sexuales. Ha sido muy frecuente, las veces en las cuales me he encontrado con adultos, hombres y mujeres, que refieren haber sufrido de abusos sexuales o bien haber padecido de otros traumas durante la niñez o adolescencia. Cuando hay ausencia de traumas, las probabilidades de que las relaciones afectivas sexuales sean satisfactorias aumentan, teniendo en cuenta el resto de factores predisponentes descritos en los párrafos anteriores.
  • Ausencia de abusos de sustancias. La ausencia de sustancias es fundamental para la práctica de las relaciones sexuales y para cualquier otra actividad. Se entiende por ausencia de sustancias las siguientes: alcohol, cannabis, cocaína, exceso de café, consumo excesivo de tabaco y por supuesto, el consumo prescrito o no de determinados fármacos, también pueden afectar a la respuesta sexual.
  • Entorno pacífico y ausente de estrés. Es de suponer que un ambiente lleno de estresares, exigencias y presiones no ayuda en nada a las buenas relaciones sexuales, por tanto, es imprescindible que el entorno sea pacífico y relajante a la hora de mantener nuestras relaciones sexuales.
  • Novedad sexual. La novedad sexual está relacionada con la forma en la cual aparece el estímulo sexual y que es el responsable de que aparezca la respuesta sexual satisfactoria. Esta novedad nos la puede proporcionar la creatividad por parte de cada uno de los miembros de la pareja. Hay que evitar la monotonía para que la respuesta siga apareciendo con la frecuencia e intensidad que sea satisfactoria para ambos.