Elaboración del Currículum Vitae

Antes de comenzar a redactar nuestro CV debemos de valorar cual es el tipo que más se adapta a nuestra experiencia profesional, formación, cualidades, puesto al que aspiro... Existen diferentes formatos:

  • Cronológico. Es aquel que organiza la información cronológicamente, partiendo de los logros más antiguos y llegando hasta los más recientes. Esto permite al seleccionador conocer la evolución ascendente de tu carrera profesional. Por ello, este tipo es recomendable si dispones de una buena experiencia laboral, no has cambiado demasiado de trabajo, ni tienes grandes periodos de tiempo en los que no has trabajado. También es interesante si te conviene destacar alguna empresa reconocida en la que hayas trabajado.
  • Funcional. Este tipo de CV distribuye la información por temas. De esta forma, permite proporcionar un conocimiento rápido de tu formación y experiencia en un ámbito determinado. Además, al no seguir una progresión cronológica, permite seleccionar los puntos positivos, destacar las habilidades propias y logros conseguidos, al tiempo que se omiten o difuminan los no deseados: errores de recorrido, periodos de paro, cambios frecuentes de trabajo sin haber promocionado…Este tipo es conveniente cuando se quiere acceder a un sector profesional totalmente diferente, para lo cual no es relevante tu experiencia laboral anterior, si no tus habilidades, capacidades y tu forma de trabajar. Escoge este tipo de currículum si, por ejemplo, llevas tiempo sin trabajar y vas a volver a incorporarte al mundo laboral, si acabas de terminar las carrera y no tienes apenas experiencia que acreditar o si cambias frecuentemente de puesto de trabajo. También es el más adecuado si has trabajado como empresario, autónomo o freelance.
  • Mixtos. Es el más completo de los tres modelos, aunque, por ello, también es el más complejo de elaborar. Suele partir del modelo funcional, organizando la información por áreas temáticas o profesionales, para llegar después a la organización en el tiempo. De esta forma se destacan las habilidades que se tienen al tiempo que se refleja la experiencia y la formación. El formato de CV Europeo, por ejemplo, seguiría el formato mixto. Pues incluye desde trabajos realizados hasta competencias profesionales adquiridas.
  • Otros. Hoy en día muchas de las páginas de búsqueda de empleo o entidades profesionales exigen un formato concreto al cual deberás adaptarte.

Recomendaciones en la elaboración de tu CV

  1. Sé breve, conciso y directo. Tu currículum no debe pasar de una o dos hojas, como máximo.
  2. Utiliza un papel de color blanco o de colores claros, en formato DinA4 y de calidad.
  3. Escribe con una fuente legible y con una presentación espaciada que facilite la lectura.
  4. No lo escribas a mano, a menos que así lo exija la empresa. Es preferible escrito en ordenador que mecanografiado.
  5. Evita los adornos y filigranas, y no abuses de los colores. El currículum debe transmitir profesionalidad. Ayúdate de negritas y destacados para lograr una mayor claridad.
  6. Respeta los márgenes, deja espacio entre los párrafos y escribe por una sola cara del folio.
  7. Cuida el estilo y evita los errores de ortografía. Exprime al máximo tu riqueza verbal, utiliza sinónimos y evita las repeticiones excesivas.
  8. No conviene utilizar abreviaturas.
  9. Sé honesto. Muestra tus mejores habilidades, resalta lo que te conviene resaltar, tus logros, y maquilla los fracasos, pero nunca inventes.
  10. Sé positivo. No hay porqué explicar fracasos o suspensos. Vende lo mejor de ti mismo, pero de forma breve, concreta y sencilla.
  11. Recuerda que no hace falta incluir los documentos y títulos acreditativos, a no ser que lo soliciten.
  12. Envía siempre originales, nunca fotocopias.
  13. La fotografía que adjuntes ha de ser reciente y de tamaño carnet. Es preferible que sea de color.

 Para más información puedes consultar páginas como http://www.modelocurriculum.net/, que incluyen modelos para descargarse y más datos de interés.